Europa perdió la oportunidad de frenar el avance de las marcas chinas, afirmó Jim Farley, CEO de Ford, durante el Automotive News Congress. Desde 2020, los fabricantes chinos han escalado su presencia hasta capturar el 12% del mercado europeo.
Ante este escenario, Farley descarta copiar la reacción europea de imponer aranceles abruptos y propone que Estados Unidos maneje el acceso de estos vehículos con un proceso de decisión más lento y medido.
La estrategia de Ford se divide en competencia y alianzas. Mientras disputa cuota de mercado en Europa, la compañía cerró un acuerdo con Geely para ensamblar autos eléctricos en la planta de Ford en España. Las operaciones iniciarán en 2027 y los primeros modelos saldrán al mercado en 2028.
Farley justifica la sociedad con Geely basándose en la propiedad intelectual y la eficiencia del capital. La empresa buscará colaborar con firmas chinas en regiones como Europa y el Sudeste Asiático donde la inversión directa sea menos rentable.
En Estados Unidos, Ford avanza en su propia plataforma eléctrica para lanzar el pickup mediano Fathom en 2027, con producción en Louisville. Este desarrollo ocurre mientras Washington evalúa leyes para prohibir la venta de eléctricos chinos o elevar los aranceles, y aplica la eliminación gradual de créditos fiscales para vehículos que utilicen baterías de origen chino.