El modelo de siete etapas que explica la destrucción de los cuerpos espaciales

¿Por qué algunos meteoritos impactan la superficie terrestre mientras otros se desintegran en el aire provocando ondas expansivas destructivas? La respuesta reside en la interacción entre la composición química del objeto y la resistencia del aire. Para resolver esta incógnita, investigadores del Instituto SETI y el Centro de Investigación Ames de la NASA han desarrollado un modelo que desglosa el comportamiento de los cuerpos espaciales en siete etapas precisas.

Durante mucho tiempo se asumió que las rocas sólidas se evaporaban debido al calor extremo al chocar con las capas densas de la atmósfera. Sin embargo, el análisis de 75 casos de caídas de meteoritos, basado en registros visuales, indica que el mecanismo principal de pérdida de masa no es la evaporación, sino un proceso secuencial de fusión y fragmentación.

El estudio, que evaluó variables como la velocidad de rotación y el ángulo de entrada, establece la siguiente secuencia de transformación:

  1. Entrada en la atmósfera.
  2. Aparición del primer resplandor.
  3. Aumento de la luminosidad y formación de una bola de fuego.
  4. Estabilización del brillo e inicio de la fusión de la superficie.
  5. Destrucción de la parte frontal del objeto.
  6. Destrucción de la parte posterior.
  7. Fusión y fragmentación continua hasta que cesa la luminosidad, momento en el que el flujo de aire desprende las costras ya solidificadas.

Según el astrónomo Pavel Gromov, la altura a la que ocurren estas fases varía según la naturaleza del objeto. La resistencia estructural y el punto de fusión de cada tipo de roca determinan si el cuerpo alcanzará el suelo o si se convertirá en una onda de choque en las capas altas de la atmósfera.

Esta distinción es fundamental para la defensa planetaria. Eventos como el de Chelyabinsk en 2013 o el estallido de Tunguska en 1908 demuestran que un objeto puede causar daños masivos sin siquiera tocar la superficie si explota en el aire. Al identificar en qué etapa un cuerpo tiende a fragmentarse, es posible calcular con mayor precisión la altura de la explosión y el radio de afectación.

A pesar de los avances, el modelo presenta límites operativos, ya que se basa en la calidad de las grabaciones de video disponibles y en una muestra limitada de 75 casos. Para validar la universalidad de este esquema de siete pasos, los científicos requieren datos adicionales sobre una gama más amplia de composiciones químicas de cuerpos espaciales.

Author`s name Kristina Orlova
Corresponsal de Pravda.Ru