Las botellas de plástico vacías de la casa de campo pueden convertirse en material de construcción. Los recipientes de entre 1,5 y 5 litros pueden utilizarse como relleno para bloques de hormigón o para pequeñas construcciones de jardín. De este modo, se reduce el consumo de cemento y, al mismo tiempo, se aprovechan residuos que de otro modo habría que transportar al vertedero.
Preparación del "ladrillo de plástico"
No se deben utilizar botellas vacías. Bajo el peso del mortero, el plástico puede deformarse, creando huecos y grietas en la estructura. Para que la botella resista la presión, es necesario hacerla rígida.
Utilice recipientes del mismo volumen: botellas de 1,5-2 litros para moldes pequeños o de 5 litros para bloques de mayor tamaño. Llénelas bien con arena seca o material fino de cribado. Compacte cuidadosamente el contenido para que no quede aire en el interior y cierre bien el tapón. De esta manera, la botella no se comprime y mantiene su forma como si fuera un ladrillo macizo.
Dos formas de utilizarlas
La primera consiste en fabricar bloques. Vierta una capa de mezcla de cemento y arena en un encofrado de madera. Coloque dentro dos o tres botellas previamente preparadas. Deje suficiente distancia entre ellas y las paredes del molde para que el mortero envuelva completamente el plástico. Después, rellene el molde con hormigón hasta el borde. Una vez endurecido, el bloque será más ligero que uno convencional y requerirá menos mortero para su fabricación.
La segunda opción es utilizarlas directamente en la mampostería. Las botellas se colocan en filas mientras se levanta la estructura y todos los espacios entre ellas se rellenan con un mortero espeso. Este método permite acelerar el trabajo, ya que no es necesario fabricar previamente bloques individuales.
Dónde pueden utilizarse estos bloques
Este método es adecuado para estructuras que no estén sometidas a cargas importantes. Sustituir parte del hormigón por botellas de plástico puede resultar útil para construir:
— bancales elevados y parterres de varios niveles;
— bordillos y cercas de jardín;
— pequeños muros decorativos de contención;
— construcciones auxiliares de pequeño tamaño, como cobertizos para herramientas o leñeras.
Las botellas no deben utilizarse como material principal para los muros de carga de una vivienda ni para los cimientos. El plástico y la arena colocados dentro del hormigón permiten ahorrar mezcla, pero no proporcionan la resistencia estructural necesaria para soportar forjados pesados o una cubierta.
El resultado puede ser una estructura económica y resistente para usos auxiliares, al tiempo que se reduce considerablemente el volumen de residuos que hay que retirar del terreno.