Marbella se convierte en el destino con los precios hoteleros más caros de España

Marbella ha alcanzado los precios hoteleros más altos de España. Según el Barómetro de Cushman & Wakefield y STR, la tarifa media diaria (ADR) cerró el último año en 365,70 euros, un incremento del 11%, mientras que el ingreso por habitación disponible (RevPAR) llegó a los 245,85 euros. En julio, estas cifras subieron aún más: el ADR alcanzó los 416,20 euros y el RevPAR los 339,40 euros.

Esta capacidad para sostener precios elevados ha reactivado la inversión, que ya no solo busca abrir hoteles de alta gama, sino cambiar el motivo del viaje. El objetivo es que el cliente de alto poder adquisitivo visite el destino fuera del verano, diversificando la oferta más allá de los clubes de playa y la vida nocturna para centrarse en la gastronomía, el deporte y el bienestar.

La transformación se refleja en la renovación de activos. El hotel Don Carlos reabrió en 2025 tras una inversión de 45 millones de euros liderada por Grupo Selenta (Brookfield). Al ampliar 60 habitaciones con vistas al mar y convertirlas en junior suites con terraza, el hotel ha podido subir el precio de estas unidades entre un 25% y un 30%. Por su parte, el antiguo hotel Los Monteros reabrió como Kimpton Los Monteros Marbella, con 195 habitaciones, un spa de Maison Codage y cocina supervisada por el chef José Carlos García.

El sector de la salud y la longevidad es la nueva apuesta para atraer demanda durante todo el año. Lanserhof invertirá 93 millones de euros en un resort en Finca Cortesín (Casares), previsto para 2027, que dedicará 2.900 metros cuadrados a instalaciones médicas y 1.840 a bienestar y deporte. En el casco urbano, el antiguo hotel Incosol se transformará en un complejo de salud de 5 estrellas con una inversión de 87,4 millones de euros; el 80% de sus 168 habitaciones estarán ligadas a tratamientos médicos especializados.

El modelo de negocio se expande también hacia las branded residences. Immobel y Fort Partners desarrollan el proyecto Four Seasons Marbella en 32 hectáreas frente al mar, que combinará un hotel de 105 habitaciones con 40 apartamentos, 54 casas adosadas y 33 villas. En la misma línea, Mandarin Oriental ha incorporado seis villas privadas de diseño a su colección en la zona.

A pesar de los precios récord, Marbella arrastra una debilidad estructural: la estacionalidad. Su ocupación media anual fue del 67,2%, una de las más bajas entre los destinos analizados. La estrategia actual de invertir en salud, golf y residencias de lujo busca precisamente romper esa dependencia del verano y convertir el destino en un ecosistema activo los doce meses del año.

Author`s name Artyom Belyakov
Corresponsal de Pravda.Ru, encargado de la edición en español del sitio.