Entre el 25 y el 29 de septiembre, Tailandia registró inundaciones que generaron pérdidas económicas superiores a los 366 millones de dólares, según datos de la Universidad de la Cámara de Comercio del país. El impacto se concentró en la logística y una caída puntual de la demanda en los nodos turísticos.
En la provincia de Chonburi, los hoteles de Pattaya perdieron entre el 10% y el 20% de sus reservas confirmadas. El motivo fue el temor de los viajeros ante el anegamiento de las carreteras justo antes del inicio de la temporada alta.
Sin embargo, la situación en el destino se estabilizó hacia el 30 de septiembre. Las inundaciones fueron efímeras y las ventas de paquetes para diciembre y la primavera de 2027 siguen su curso normal. En Phuket, las lluvias han remitido y las temperaturas oscilan entre los 30 y 32 °C.
El sector del ocio en la capital sufrió el golpe más duro. El complejo Siam Amazing Park permanecerá cerrado al menos seis meses debido a que el agua dañó los mecanismos de las atracciones y el sistema de olas del parque acuático. Con pérdidas directas estimadas en 100 millones de bahts, el recinto no reabrirá hasta abril de 2027, coincidiendo con el Songkran (Año Nuevo tailandés).
Aunque los aeropuertos de Suvarnabhumi y Don Mueang mantuvieron sus pistas operativas, el transporte terrestre colapsó. El anegamiento de las vías impidió que el personal de las aerolíneas llegara a sus puestos, provocando el siguiente escenario:
Actualmente, la gestión del equipaje se está normalizando mediante la entrega de maletas en hoteles o terminales alternativas. El Ministerio de Turismo ha pedido a los hoteles facilitar la estancia de quienes quedaron varados. Para emergencias, sigue activa la línea 1155.